jueves, 15 de octubre de 2015

Resumen del cuento # 15 (El primer día del reino)



Cuento # 15
El primer día del reino

Eran aquellos días en que de todo podía ocurrir, incluso lo imposible. Todos los miembros del reino de la Reina Masa estaban de fiesta. Se celebraba precisamente el día del inicio del reinado de la Reina Masa. 
La celebración de éste día era una tradición muy antigua y todas las masas participaban en él. 
Las masas grandes y las masas chicas estaban felices. La reina había dispuesto toda clase de entretenciones y también se repartían tortas y helados, golosinas dulces y saladas, bebidas y jugos naturales. Nada faltaba en este espectacular díaLa Sabia Naturaleza les contó que lo que veía no le satisfacía, que no había futuro alguno en el comportamiento que tenían los distintos seres del universo, que faltaba orden. 
Les dijo que debían organizarse y que pensaba que una reina sería lo mejor que podía ocurrir para gobernar el universo. Y para ello iba a elegir a la más capacitada para ser la reina y que, bajo su mandato, se proyectaría el futuro del universo. 
Les pidió a cada una de las asistentes a la reunión que diera sus razones del por qué está más o menos capacitada para ser reina. 
Energía, que había escuchado atentamente, se para y dice: Sin mí no es posible que las fuerzas actúen, sin mí no es posible que una masa se mueva, sin mí nada es posible, yo soy indispensable para cualquier cosa que ocurra en este universo. Yo me presento de muchas formas en este universo, a veces me confunden con el movimiento, otras aparezco radiantemente luminosa, otras veces produzco sonido en unos aparatos llamados radios que tienen algunas masas móviles, de mí se alimentan todos los seres vivos para que puedan existir. Como ves mi querida Sabia Naturaleza, soy imprescindible en este universo. Merezco ser la reina y prometo, que si así es, velaré para que todos los seres del universo gocen siempre de la máxima felicidad. Conmigo nada les habrá de faltar. 
Luego tomó la palabra la hermosa señorita Rapidez, y dijo: Mi gran Sabia Naturaleza, yo soy la causante de que todas las masas del universo tengan movimiento, yo soy la que determina que ellas se muevan hacia un lado y luego hacia otro, a veces hago que se mueven siempre de una sola manera. Yo soy la que permite a la luz viajar desde las masas luminosas hasta los rincones más profundos de tus territorios. Yo soy la que hace que las pequeñas masas que componen todo tipo de cuerpos se muevan rápidamente en un mismo lugar y, con ello, se determina la calidez de los cuerpos, cuando las hago moverse rápido los cuerpos están más cálidos, cuando las hago moverse lentamente los cuerpos se tornan más fríos. Sin mí no habría posibilidad alguna de que las masas se puedan desplazar de un lado a otro. Creo que me tengo merecido el lugar de privilegio en el reino que quieres imponer  Y, así fue como empezó el reinado de la Reina Masa. 
El universo que conocemos, su hermosura, su dinamismo y todo lo que en él existe se lo debemos a la Reina Masa. 
Queridas amigas masas del reino, ustedes ahora conocen un poco más acerca de cómo empezó, un día como hoy, hace mucho tiempo el inicio del ordenamiento universal. 
Ahora, no les interrumpo más y deseo que continúen en este hermoso día junto a sus amigas y amigos y aprovechen de todo lo que se les está ofreciendo para que nunca olviden lo bien que lo están pasando gracias a que nuestra Sabia Naturaleza vio en nosotras, las masas, la clave de la organización del universo. Y, el próximo aniversario, estaré feliz de venir a compartir con ustedes nuevamente. 



Resumen del cuento # 14 (El día en que el reino de la Reina Masa casi se divide)


Cuento # 14
El día en que el reino de la Reina Masa casi se divide

Como siempre ocurría en el reino de la Reina Masa, las masas iban y venían por todos los caminos que encontraban. Si en el diario andar llegaban a un lugar donde no había caminos, lo hacían y así podían proseguir. 
A veces los caminos eran rectos y otras veces eran sinuosos. A veces eran cortos otras veces eran largos. A veces eran angostos otras veces eran anchos. 
La princesa Materia hubo de ordenar el sentido de circulación por muchos de los caminos pues las masas, a veces, se entorpecían unas a otras al querer pasar de un lugar a otro. 
Cierto día, en uno de los tantos poblados se iba a realizar una reunión de masas. Era, para muchas masas, una reunión muy esperada pues se iba a debatir, entre los representantes de las diferentes comunidades del reino, si en adelante iba a existir un reino global o un reino por cada sector. 
Habían masas y otros seres, como las Fuerzas por ejemplo, que solicitaban independencia, decían que no podían estar bajo la tutela de una sola Reina, pues por más empeño que pusiera no podía estar en todas partes a la vez Se levantó un gran escenario y sobre él se dispuso una mesa donde estarían los representantes y el moderador de la reunión que, por cierto, no podía ser otro que el famoso Gravitón. 
Llegado el momento al centro de la mesa se sentó Gravitón y a uno de sus lados estaba la princesa Materia y Fuerza Normal, al otro lado solo estaba el Señor Átomo. 
Gravitón les dijo que cada uno iba a hacer uso de la palabra y que el motivo que deberían argumentar era en el sentido de la necesidad de presentar una solicitud de independencia de las diferentes comunidades del reino de la Reina Masa. 
Fuerza Normal fue la primera en dirigirse a las numerosas masas presentes y a las tantas que estarían escuchando en la radio o viendo en la televisión esta reunión pública. 
- Nosotras, las Fuerzas, consideramos que nuestra comunidad debe gobernarse por sí misma ya que la naturaleza de las masas que están bajo el reinado de la Reina Masa es distinta a la de ellas. Mientras que las masas necesitan de estar constituidas por partículas, grandes o pequeñas, nosotras las Fuerzas actuamos solamente, no necesitamos estar compuestas de algo. 
- Nuestro poderío es tan grande que podemos hacer moverse a las masas a nuestra voluntad, podemos detenerlas o podemos deformarlas. 
- Es gracias a nuestra existencia que las masas se pueden relacionar entre sí, ya que sin nosotras andarían dispersas por el universo y el reino de la Reina Masa no existiría. 
- El señor Peso, por ejemplo, ya ha demostrado ser conocido por el reino, incluso más que la misma reina. Por otro lado, es Gravitación Universal la responsable de la forma del reino, es responsable de que exista ese Sol que nos alumbra o de esa Luna que nos visita noche tras noche. 
- Es la Fuerza de Roce la que impide, junto al señor Peso, que las distintas masas del reino no se escapen de las grandes masas que sirven de hogar para ellas. 
- Es la Fuerza de Empuje la que impide que las masas acuáticas no tengan que vivir exclusivamente en el fondo del océano o que las masas voladoras no tengan que andar caminando en la tierra y puedan volar. 
- Las fuerzas vivimos en comunidad y tenemos nuestro propio dominio, consideramos que sería más efectivo que una de nosotras nos gobernara, pues estaría más cerca de nosotras en todo momento. 
Todas las fuerzas presentes y también muchas masas, aplaudieron a Fuerza Normal, encontraron que sus palabras eran muy sabias. Las más contentas eran las masas frágiles que al contacto con las Fuerzas golpeadoras se destrozaban y se dividían en pequeñas partes. 
Luego le llegó el turno al Señor Átomo. 
- Estimadas masas, lo que nos convoca aquí hoy día no tiene mayor sentido pues es sabido que nosotros los átomos y nuestras hermanas mayores, las moléculas, son las que realmente gobiernan en este reino. 
- Que sería de ustedes, masas de todos los tipos, si no existiéramos nosotros los átomos y las moléculas, que les damos forma y consistencia. 
- Ni la más pequeña de las masas del reino y del universo está ajena a nuestra presencia. No importa su color, aroma o sabor, siempre somos nosotros los que les otorgamos sus cualidades. 
- La misma Reina Masa está constituida de nuestros más preciados amigos átomos y moléculas. 
- Nuestra forma de reunirnos da a las masas su naturaleza de ser masas sólidas, líquidas o gaseosas. 
- Nuestra forma de movernos al interior de las masas les otorga el calor necesario para que no se congelen en los tiempos fríos. 
- Y, por último, nuestra existencia es eterna. Si dejamos de existir ustedes, las masas, también dejaran de existir en este reino y en este universo. 
Al término de las palabras del Señor Átomo se produjo un impactante e inquietante silencio. Las masas, cuál más y cuál menos, encontraron en sus palabras no solo argumentos que mostraban a los átomos y a las moléculas como los responsables de la existencia de todas las masas que existen. También notaron cierto tipo de amenaza al reino, ya que si ellos dejaran de existir ya no habría razón de ser y se acabarían las masas y, con ello, el reino de la Reina Masa y el mismo universo llegarían a su fin. 
Sin levantarse de su asiento, intervino la princesa Materia: 
- Estimadas amigas masas y amigas Fuerzas, muchas cosas que aquí se están diciendo sin duda que son verdad. 
- Es verdad que nosotras no podríamos movernos de un lado a otro si no existieran las Fuerzas. 
- Es cierto también, que nuestra consistencia se la debemos a la forma en que en nosotras se reúnen los átomos y las moléculas. 
- Pero, ¿las Fuerzas, existirían si nosotras no existiéramos? 
- ¿No es acaso nuestra forma y nuestra consistencia la razón de ser de los átomos y moléculas? 
- Gracias a las Fuerzas nosotras tenemos la capacidad de desplazarnos de un lado a otro en este reino de la Reina Masa. Los átomos y moléculas no pueden moverse más allá de cada una de nosotras. Ellos, átomos y moléculas, no podrían gobernar más que una masa en particular. 
- Nosotras estamos en todas partes del universo, y vamos de un lado a otro, sin importar las dificultades que nos pone el medio. Siempre llegamos a donde nos necesitan. 
- Más aún, y finalizo con esto, es la misma Sabia Naturaleza quien le ha dado a la Reina Masa la labor de reinar en este reino. 
Acabadas las palabras de la princesa Materia, la enorme aglomeración de masas se levantó de sus asientos y vitorearon y gritaron el nombre de la Reina Masa. Se dieron cuenta, a través de las palabras de la princesa, que la Reina Masa tenía la misión de gobernar, incluso desde antes que existieran las Fuerzas. 
La Fuerza Normal dijo: 
No son muchas las palabras que tú has dicho estimada princesa, pero la sabiduría y sencillez con que las has pronunciado sin duda me dejan claro el lugar que nosotras ocupamos en el reino. Seguiremos pues, encargándonos de moverlas de un lado a otro, y también seguiremos cooperando en la tarea de ordenamiento del reino. 
El Señor Átomo continuó diciendo: 
Me has convencido querida princesa que también estás hecha de átomos y moléculas. Nosotros somos importantes y vitales para tu existencia y el de todas las masas, sin embargo hemos de reconocer que nuestro reino no podría extenderse más allá de cada una de las masas del reino y del universo y, entonces, serían muchos los reinos de átomos y moléculas que deberían existir. Eso no contribuiría al ordenamiento del reino ni del universo. Seguiremos, entonces, dándoles la forma, el color, el sabor y el calor que necesitan para que existan ustedes las masas. 
Y así fue como se llegó al final de esta esperada reunión. 
Al final, los que más ganaron fueron los vendedores de "hoyos para entrar" y "hoyos para salir". Casi todos los usaron para salir del pueblo y dirigirse a sus respectivas localidades de origen. 
De la reunión misma, no hubo ganadores ni perdedores, todo siguió igual. Más bien diríamos que se ganó algo, de entonces en adelante en el reino hubo más armonía y alegría, ya todos sabían el lugar que ocupaban en el reino. Ya todos sabían el rol que la misma Sabia Naturaleza les había dado en este universo. 



Resumen del cuento # 13 (Una masa molesta con el Señor Roce)



Cuento # 13
Una masa molesta con el Señor Roce

En tiempos muy lejanos del pasado y del futuro del reino de la Reina Masa, todo parecía en orden y en equilibrio. Las Fuerzas actuaban sobre las masas y las masas cambiaban su movimiento. 
Las masas interactuaban permanentemente en sus ya conocidos juegos: el empujar, el golpear, el impulsar, el equilibrar y otros tanto o más populares que los nombrados.
Las masas móviles de la Tierra, del Agua y del Aire, se desplazaban de un lado a otro recorriendo el reino, unas veces para conocer lo que estaba más allá de las fronteras y otras veces para ir a visitar a masas conocidas Cierto día una de las fuerzas que gustaba de golpear y arrancar, la Fuerza Impulsiva, golpeó una masa que estaba tranquilamente descansando a la sombra de un árbol. 

Como era de esperarse, la masa que recibió el golpe salió desprendida bruscamente del lugar en que se encontraba. 
Adquirió un gran ritmo de movimiento y, cosa curiosa, la masa se empezó a detener poco a poco y hasta que al final quedó nuevamente en reposo, lamentablemente no donde quería pues quedó expuesta al radiante Señor Sol. Pero, al final se detuvo. 
Muy cerca del lugar donde ocurría lo de la masa que se movió y se detuvo, había una masa que se estaba moviendo a un ritmo parejito por efecto de una fuerza que la estaba empujando, era una de las llamadas Fuerzas de Contacto. Pero, la fuerza se aburrió de empujarla y se fue a otro lado, y sucedió que la masa que se movía parejito empezó a disminuir el ritmo de su movimiento y hasta que al final se detuvo. 
Cuando se miraba a una y otra masa que se estaban moviendo, se observaba que algunas de ellas tenían que hacer un gran esfuerzo para mantener el movimiento que tenían Las compañeras de Masita callaron y nada decían a lo que ella les contaba. 
Masita insistió: ¡ya estoy aburrida que la Fuerza de Roce impida mis movimientos! Algo he de hacer a favor de nosotras las masas, especialmente de aquellas de nosotras que nos gusta movernos. No puede seguir sucediendo que venga la Fuerza de Roce y nos obligue a detenernos. ¡Es injusto!, decía, que siempre tenga que soportar los golpes y los empujes de las fuerzas de Contacto y otras para vencer la oposición de la Fuerza de Roce. 
Nadie respondía a los comentarios de Masita, que ya estaba muy molesta por todo lo que le sucedía Y el Viento fue donde Masita, y esta casi se cae ante su presencia, y le planteó la advertencia de Fuerza de Roce. 
Masita, muy preocupada ante esa advertencia, entró en dudas de acerca de ir o no ir donde su Reina. Quería ir para encontrar pues pensaba que la Reina iba a favorecerla e impedir que Fuerza de Roce siguiera molestándola. Pero también no quería ir por el esfuerzo que iba a tener que hacer durante el viaje, ya que Fuerza de Roce pretendía no dejarla tranquila en todo el viaje. 
Al final Masita decidió ir donde su Reina Mi adorable Reina, yo he sido una fiel súbdita de tu reino, al igual que muchas de mis compañeras, pero has de saber que hay una Fuerza que nos están molestando y quisiéramos que tú, con tu gran sabiduría y poder, hicieras algo para alivianar nuestra existencia. 
Ocurre, continuó Masita, que cada vez que queremos empezar a movernos viene Fuerza de Roce y nos lo quiere impedir, también sucede que cuando ya estamos en movimiento viene nuevamente la Fuerza de Roce y nos molesta hasta que nos detenemos. Para mantener un movimiento debemos recurrir a una de las Fuerzas de Contacto para que se encargue de anular a la Fuerza de Roce, pero ello significa, para nosotras, un gran esfuerzo, nos cansa y agota con gran facilidad. 
¿Qué puedes hacer, mi querida Reina, para alivianar nuestra existencia en tu reino? 
La Reina le dijo: mi Masita adorable, hace mucho tiempo, a los inicios de los tiempos, la Fuerza de Roce no existía. Y, te aseguro, que si tú hubieras existido en ese tiempo, entonces habrías sido más infeliz de lo que parece que eres ahora. 
En esos tiempos todo objeto que se empezaba a mover, nada ni nadie podía detenerla, exceptuando algunas fuerzas que repentinamente actuaban sobre las masas que se movían, pero ocurría que cambiaban su movimiento hacia otro lado o simplemente se destrozaban. 
Cuando no estaba la Fuerza de Roce, la Tierra empezó a quedar despoblada, las masas móviles daban un paso y prontamente adquirían tal velocidad que se perdían en el espacio. Solo el Señor Peso contribuía en algo para que no se arrancaran todas las masas de la Tierra. 
Una masa como tú, recibía una Fuerza Impulsiva y ya jamás se podía detener y ahí si que tenía que hacer esfuerzos, pues no podía detenerse de manera alguna, su existencia transcurría sin descanso. Entonces la vida si que era muy difícil para nosotras las masas. 
Entonces casi no teníamos voluntad para detenernos o movernos cuando queríamos. No como ahora, que a pesar del esfuerzo que tenemos que hacer para soportar las fuerzas que nos llevan de un lado a otro, a veces enojándonos con Fuerza de Roce, la vida es mucho más entretenida que antes. Ahora no corremos grandes riesgos de perdernos en el espacio finito e infinito. Si parece que vamos muy rápido, viene Fuerza de Roce y nos disminuye el ritmo de movimiento. 
No desprecies lo que tienes, ha costado ya casi una eternidad el tener lo que tenemos y no debemos perderlo. 
Así pues, mi querida Masita, tendrás que aprender a vivir con Fuerza de Roce, trata de hacerte amiga de ella, y verás que te alivianará el camino, te lo hará más liso y entonces no te será tan molestosa. Si sigues con esta actitud lo único que lograrás es que la Fuerza de Roce te coloque solo caminos ásperos y difíciles para poder moverse.


Resumen del cuento # 12 (Fuerza empuje)



Cuento  #12
Fuerza empuje


Hace mucho tiempo, cuando recién se había formado esa gran masa de agua que rodea gran parte de la Tierra, nada habitaba sus profundidades, solo había agua y más agua. 
El día menos pensado, la Reina Masa pidió voluntarias entre las masas móviles para que fueran a conocer que había en lo hondo del océano. Y fueron muchas las que se ofrecieron para tal misión. 
Éstas fueron al océano y apenas se introdujeron a él, confirmaron que nada móvil había. Solo se habían encontrado con algunas masas que se mecían debido al movimiento del agua. Y, como se parecían a esas masas con ramas que había en la superficie de la Tierra, las llamaron Vegetación Marina Las masas móviles acuáticas se movían de lado a lado por el fondo del océano, más no podían salir a su superficie y empezaron a echar de menos al Señor Sol que, antes, día a día los alumbraba y les daba calor. 

Ni siquiera la Señora Luna los visitaba al fondo del océano. Y más se introducían al fondo del mar y más se oscurecía el lugar donde andaban. 
La Delfina, que era la masa móvil más inteligente entre las que se habían internado en el agua hizo lo imposible para salir al borde de la Tierra y, tras mucho esfuerzo, lo logró. Otras la siguieron pero al tratar de respirar en la superficie se dieron cuenta que no podían y tuvieron que volver al agua. 
Delfina, preocupada por todo esto, se dirigió donde la Reina Masa y le explicó lo que estaba sucediendo. La Reina la escuchó atentamente y llamó a todos sus asesores y asesoras para ver qué podían hacer para ayudar a las masas móviles que se habían internado al océano por órdenes suyas Mi Reina, creo que podemos hacer algo, yo puedo pedirle a la familia de los Átomos que formen pequeñas familias más numerosas, que podríamos llamarlas Moléculas, y en las sustancias más suaves como los líquidos, darles la propiedad de que ante cualquier presencia de una masa ajena a ellas, las empujen hacia arriba. 
La Reina le dijo, me parece bien, pero el Señor Peso se opondrá a que alguien quiera hacerle competencia, él se encarga de empujar a las masas hacia abajo, hacia el centro de la Tierra. Y tú estás sugiriendo que exista una fuerza que empuje a las masas hacia arriba A la Reina Masa le gustó tanto lo que sucedía con las masas móviles acuáticas, que inmediatamente le pidió a la princesa Materia que otorgara la misma propiedad a todas las sustancias suaves del reino, tanto a los líquidos como a los gases. 
Y así es como la Fuerza Empuje ahora está presente en todo objeto que se coloca en un gas o en un líquido. La Fuerza Empuje las empuja hacia arriba. 
Y el efecto de la Fuerza Empuje quedó, debido a la negociación que tuvo el Señor Peso con la Reina Masa, condicionado a: 
- Si el tamaño de la cantidad de gas o líquido desplazado por la masa que se interna en ella, es mayor que la masa misma, entonces la masa ascenderá en los gases y flotará en los líquidos Y así es como ahora viven felices las masas móviles acuáticas, que posteriormente pasaron a llamarse Peces, y también las masas móviles aéreas que con el tiempo adquirieron el nombre de Aves. 

Resumen del cuento # 11 (Efectos de las fuerzas)


Cuento  # 11
Efectos de las fuerzas

Cierto día, por uno de los tantos jardines del reino de la Reina Masa, andaban unas masas divirtiéndose. Había masas grandes y masas pequeñas. 
Las masas correteaban libremente y sin mayores tropiezos ya brincando sobre una canal o bien sobre un arbusto. Algunas masas jugaban a empujarse mientras que otras se recreaban mirando como las demás jugaban. Parecía un día feliz en el reino. 
La noticia del día de diversión de las masas llegó a muchos integrantes del reino de la Reina Masa. Se acercaron Electrón, Protón y Neutrón. Otros que llegaron fueron las integrantes de la comunidad de las Fuerzas. El Señor Peso llegó junto a Gravitación Universal. Y, para finalizar, engalanaron el día la misma Reina Masa y la princesa Materia Había otra masa, que estaba leyendo un cuento, que no participaba de los juegos bruscos de sus hermanas pues era muy delicada. Pero también recibió el empujón de una Fuerza que, desgraciadamente, la deformó y cambió su forma de presentarse. Pero al menos eso no fue tan grave, pues otra masa, más frágil que ella, también recibió el empujón de una Fuerza y no solo se deformó sino que se rompió en varios pedazos. De entonces se sabe que una Fuerza que actúa sobre una masa puede cambiarle su aspecto físico Había una masa que, jugando, saltó una gran altura y cuando estaba arriba se le acercó el Señor Peso y lo empujó hacia abajo, haciendo que su movimiento fuera creciendo mientras bajaba. Algunos se dieron cuenta que en realidad el Señor Peso lo empezó a empujar hacia abajo desde que la masa saltó hacia arriba y, entonces, le había disminuido el movimiento hasta que la detuvo en la máxima altura que alcanzó la masa La princesa Materia y la Reina Masa, que como sabemos también estaban presentes en la fiesta de las masas, y más aún, ocupaban el sitial de honor en ella. Conversaban entre sí y comentaban las distintas reacciones que tenían las masas por efectos de las Fuerzas que intervenían en sus juegos. 

La princesa Materia preguntó a la Reina Masa si acaso era normal que cuando una Fuerza actuaba sobre una masa ésta última se viera afectada ya sea cambiando su movimiento o deformándose Ahí la cosa es más complicada, respondió la Reina Masa. A veces solo depende del tamaño de la Fuerza, pero otras veces depende del lugar en que la masa recibe la Fuerza. Otras veces depende del tamaño de la masa. 
A lo mejor no te distes cuenta, siguió la Reina, pero si una Fuerza empuja a una masa en toda su superficie provoca un efecto distinto si actuara sobre solo una pequeña parte de su superficie. Esto era más visible cuando las Fuerzas causaban la deformación de las masas frágiles  La princesa Materia, muy agradecida de las enseñanzas de su Reina, en un momento de descanso convocó a todas las masas que estaban jugando a una reunión informativa y les dijo: 
Estimadas masas que adornan el reino de la Reina Masa, les informo que de ahora en adelante pongan cuidado en aceptar o no que las Fuerzas intervengan en sus juegos. Como habrán notado, las Fuerzas les cambian el movimiento y, a veces, las deforman y, peor aún, otras veces las rompen. Pongan, pues, mucho cuidado. Puede ser muy entretenido jugar con las Fuerzas pero deben atenerse a las consecuencias de esos juegos ya que hay algunas Fuerzas más bruscas que otras. 
Estén atentas a las Fuerzas de la familia de los Golpes, ellos son muy violentos y pueden deformarlas y afearlas. Otras familias, como las Fuerzas Impulsivas, solo les cambian el movimiento. Incluso el Señor Peso, a quien tanto admiro, les provoca efectos, especialmente cuando saltan. 
Una de las masas que estaba presente se levantó y dijo: querida princesa Materia, no siempre has venido a nuestros días de recreación y agradecemos que hoy lo hayas hecho. Siempre que jugamos lo hacemos con las Fuerzas, ellas contribuyen a que nuestros días sean más divertidos, sin ellas, nuestras vidas serían apacibles y de mucho aburrimiento. A nosotras nos gusta sentirnos impulsadas por las Fuerzas y así cambiar nuestro movimiento, también nos agrada que vengan unas Fuerzas y nos deformen ya que así podemos cambiar nuestra forma de presentarnos, también nos gusta que nos rompan ya que esa es la mejor forma que hemos encontrado para conservar nuestra especie, de una de nosotras nacen varias más. 
La princesa Materia agradeció la sinceridad de la masa que habló y también encontró sabiduría en sus palabras y les prometió que en adelante ella siempre iba a venir los días en que había diversión y fiesta. Más aún, les pediría que esto lo hicieran todos los días, ha sido muy agradable verlas como se entretienen junto a las Fuerzas. 
Y así fue como día tras día las masas se entretienen con las Fuerzas que juegan con ellas. 
Y las Fuerzas, felices, siguieron modificando los movimientos de las masas, otras las deformaban y otras las dividían en pedazos.

Resumen del cuento # 10 (El Señor Peso)




Cuento # 10
El Señor Peso

Hace tiempos muy remotos, cuando la Reina Masa estaba creando su reino, la princesa Materia ya estaba recorriendo cada rincón del universo que se estaba formando, y también el que estaba por formarse, y, por cierto invitó a su leales súbditos Electrón, Protón y Neutrón. 
La princesa Materia también invitó a recorrer las distintas masas del reino a su amiga Gravedad, que más tarde se encontraría con Leydela y daría forma a las responsables de la organización de las distintas masas del espacio finito e infinito, me refiero a Gravitación Universal. 
Y cuando las distintas masas recibían la visita simultánea de la princesa y de Gravedad, ocurrió el fenómeno más curioso que se tenía en cuenta por entonces Y así fue sucediendo, de masa en masa. Las masas más pequeñas, móviles e inmóviles, se sentían más atraídas a masas grandes que a masas más pequeñas. 

El curioso fenómeno, del cual no se tenían noticias anteriores, llamó particular atención a las masas móviles. Éstos empezaron a estudiar lo que sucedía a cada masa del reino y se dieron cuenta que las masas pequeñas como que se “pegaban” a las masas más grandes. Pero no encontraron explicación. 
Fue entonces que la princesa Materia fue a consultar a la Reina Masa, por si acaso sabía algo del por qué sucedía que cuando se juntaba una masa con Gravedad, las masas más pequeñas eran atraídas por las masas más grandes. 
La Reina Masa, se quedó pensando un momento y le dijo a la princesa: Debe ser el Señor Peso que está haciéndose presente en las masas más pequeñas de mi reino. 
La Reina Masa le contó a la princesa que el Señor Peso ya antes se había hecho presente y que incluso había pretendido ser más importante que ella, y que después de superada la aparente disputa del reinado, ella, muy magnánima, había decidido que el Señor Peso siguiera presente en el universo pero a condición que se hiciera presente solo en las cercanías de masas grandes. De entonces que el Señor Peso anda por ahí, y tú lo que has hecho es encontrarte con él. Y, verás que se manifiesta solo si te acompaña tu amiga Gravedad, así lo había predestinado la Sabia Naturaleza. 
Continuó la reina: si quieres no ver más al Señor Peso, basta que le pidas a Gravedad que no te acompañe y verás que él se ocultará nuevamente. 
La reina le preguntó a la princesa Materia: ¿Por qué te interesas tanto en lo que le ocurre a las masas pequeñas de mi reino cuando andas con Gravedad? 
La princesa, ruborizándose, le dijo: Me ha llamado la atención lo que he visto y creo que me ha gustado, me agradaría conocer más a ese Señor Peso que dices que anda por ahí “Queridas súbditas, las masas más pequeñas, se sienten atraídas hacia las masas más grandes y es algo natural que ocurre. Lo que sucede es que el Señor Peso se ha apoderado de todas ustedes gracias a la presencia de la Gravedad que visita todas las masas del reino.” 
“Verán que donde esté Gravedad, también está el Señor Peso. Es inevitable.” 
Para que se informen mejor llamaré a Gravedad, si viene ella, seguro que también viene el Señor Peso, ahí le pueden preguntar a él mismo sobre este extraño fenómeno que está ocurriendo. 
Les esperaremos, le dijeron las masas móviles. 
No transcurrió mucho tiempo cuando la princesa Materia y Gravedad llegaron a donde estaban reunidas las sabias masas móviles. 
Y, ¿el Señor Peso?, preguntaron las masas móviles a la princesa Materia y a Gravedad. 
Gravedad llamó al Señor Peso y no aparecía. Volvió a insistir y nada ocurría. Al final, fue la princesa Materia la que lo llamó, y claro, ahora el Señor Peso no se pudo resistir y se asomó ante ellas y las sabias masas móviles. 
La más sabia de las masas móviles se presentó, y dijo: Miren, a mi me llaman Raza Humana, y quiero saber, Señor Peso, por qué es que desde hace un tiempo a esta parte las masas pequeñas del reino de la Reina Masa, incluido nosotras, nos sentimos atraídas a las masas grandes. La Tierra nos atrae y no podemos escapar de ella. 
El Señor Peso tomó la palabra y dijo: Mira Raza Humana, lo que ocurre es gracias a la presencia de la princesa Materia, que le da sentido a las masas como ustedes y todas en general, y a la Gravedad. Cuando ambas se juntan, es decir, Materia y Gravedad, yo me materializo en cada una de las masas en que se encuentran ellas, y por naturaleza mi tendencia es irme siempre hacia el centro de las masas más grandes. 
Es más fácil decir, continuó el Señor Peso, que cuando una masa se encuentra con Gravedad, inevitablemente seré yo el Peso, quien actuará sobre ella y trataré de llevarla conmigo hacia el centro de las masas grandes, pero como ustedes saben, es imposible que nos metamos en el interior de ellas, por lo que ustedes solo quedarán adheridos a la superficie de esas grandes masas. Así como ustedes se sienten atraídos a la masa Tierra, donde estamos ahora. 
Continuó el Señor Peso: Y, de entre todas las masas que se atraen a las masas grandiosas del reino, mi presencia es más notoria en las masas más grandes que en las más pequeñas. 
Terminada la locución del Señor Peso, la Raza Humana dijo: Gracias Señor Peso, de ti hemos aprendido algo muy importante hoy día. Sin duda que a ti te debemos entonces el hecho de que no nos podamos desprender de esta hermosa Tierra. Si no fuera por ti, seguramente en cada paso que diéramos nos escaparíamos hacia el espacio finito e infinito. Gracias nuevamente. 
Así fue como la Raza Humana comprendió la naturaleza y función del Señor Peso en la existencia en el reino de la Reina Masa. 
La princesa Materia quedó maravillada del poderío y sabiduría del Señor Peso y, para agradecer la presencia de él, que recién ahora lo conocía en persona, lo invitó a recorrer juntos, y visiblemente, cada una de las masas del reino de la Reina Masa. 
Y así es como desde entonces, cada masa que es visitada por la princesa Materia, su amiga Gravedad y el Señor Peso, el reino de la Reina Masa parece más ordenado que nunca. 
Y... se fueron recorriendo el universo,... de masa en masa. 

Resumen del cuento # 9 (Comunidad fortificada)


Cuento # 9
Comunidad fortificada


En el reino de la Reina Masa la vida transcurría plácidamente, la princesa Materia iba y venía de masa en masa, los fieles súbditos de la Reina hacían su vida alegremente. 
No había ser en el reino que no contemplara la grandiosidad de su Reina y que no manifestara agradecimiento a la princesa Materia por visitarlos permanentemente. 
Cierto día, en una de las comunidades más importantes del reino, la Comunidad Fortificada, las familias de las Fuerzas se habían reunido a festejar un aniversario más del matrimonio entre Leydela y Gravedad, que por entonces ya se habían hecho conocido como Gravitación Universal por todas partes de la comunidad y del reino de la Reina Masa La familia del Sistema Solar se había agrupado alrededor del Señor Sol, que era una de las masas más grandes del espacio y por ello podía atraer a cada uno de los planetas, cometas y otros objetos que integraban su familia. Incluso la Tierra y otros planetas atraían sus propias Lunas. 

Las Fuerzas hicieron diversas competencias y actividades recreativas, unas hacían más trabajo que otras, pero al final todas participaban de la celebración. 
Algunas fuerzas eran más extrovertidas que otras, entre las más extrovertidas estaba la Fuerza de Acción, que a veces golpeaba la mesa para que le sirvieran más bebida, y la Fuerza del Viento no lo hacía mal ya que emitía ruidos ensordecedores, que incluso hacía que las hojas de los árboles bailaran a su compás A lo que Fuerza Normal respondió: mira, estuve conversando con uno de los súbditos más fieles de la Reina Masa, me refiero a Neutrón. Y me dijo que si uno escarbaba y escarbaba en las masas en que estaba la princesa Materia, nos íbamos a encontrar con unas masas muy pequeñas, que pertenecen a la familia de los distinguidos Átomos, y en ellas se encuentran en su interior los miembros de la familia de los Protones, que entre sí son muy peleadores, se rechazan continua y permanentemente con enorme intensidad, pero que a pesar de todo había una especie de pegamento que los mantenía unidos, ese pegamento es la Fuerza Nuclear de la que estoy hablando. Ella es la más fuerte, pues atrae incluso a masas que se rechazan. Lo que hace Gravitación Universal no es ninguna gracia, atrae solo a las masas que se atraen, pero – en todo caso – es quizás lo más importante que ocurre en el reino de la Reina Masa Sin embargo, continuó Fuerza Normal, Gravitación Universal siempre está presente y no depende de los traviesos electrones o de los protones o de los neutrones. Depende solo de que la princesa Materia esté en los cuerpos del universo, es decir, depende solo de la existencia de las masas. Por ello es que es la que más se muestra, a pesar de ser una de las más débiles. 
Y así es como con la sabiduría de Fuerza Normal se logró entender la grandiosidad de Fuerza de Gravedad y del matrimonio Gravitación Universal, sin perder de vista de la importancia de las otras fuerzas de la Comunidad Fortificada. 
Terminó el interesante diálogo entra las fuerzas presentes en la celebración del aniversario de Gravitación Universal y continuaron las actividades con la repartición de una rica y deliciosa torta. 

Resumen del cuento # 8 (caminar)

                       


Cuento # 8
Caminar

Hace mucho tiempo, casi en los inicios del tiempo de las masas móviles. Una de ellas, que se hacía denominar Raza Humana iba caminando tranquilamente por el bosque cuando uno de los árboles lo llamó y le preguntó: 
- Dime Raza Humana, ¿cómo es que puedes caminar y nosotros, los árboles no? 
La Raza Humana, hasta entonces, sólo había caminado y caminado pero jamás se había hecho esa pregunta, y por más que lo intentó, no logró dar con una respuesta satisfactoria a la demanda del árbol. Sólo pudo decir: 
- Mira hermoso árbol, yo siempre he caminado, y creo que es la Sabia Naturaleza la que me ha dado esta virtud, pero más no sé al respecto. 
Y la Raza Humana siguió su camino, luego se encontró con una gran roca y ésta le hizo la misma pregunta, y la respuesta de Raza Humana fue la misma. 
Y fueron muchos más los seres inanimados los que interrogaban a Raza Humana pero éste jamás tuvo una respuesta coherente que dar. 
Y Raza Humana se puso a indagar acerca del extraño fenómeno que lo diferenciaba de los demás seres del reino de la Reina Masa. Y nada, no conseguía obtener ni siquiera una hipótesis razonable El Señor Peso dijo: La Raza Humana, y otros seres, pueden caminar pues el peso de ellos los obliga a permanecer sobre la superficie de la Tierra. Y cuando intentan avanzar, elevando uno de los pies, es el peso el que lo obliga a avanzar y así puede dar un paso, y luego otro y otro más, logrando, entonces, que pueda caminar. 

Inercia escuchó atentamente las palabras del Señor Peso y agregó: lo que dice el Señor Peso es cierto, pero soy yo la encargada de que la Raza Humana, y otros seres, dando el primer paso después continúen avanzando o retrocediendo, si no fuera por mí, darían el primer paso y ahí quedarían sin poder avanzar o retroceder. 
Gravedad, que también había escuchado al Señor Peso y a Inercia, dijo: cierto lo que dicen ustedes, pero deberán tomar en cuenta, especialmente el Señor Peso, que si no existiera yo, el Señor Peso no podría actuar sobre la Raza Humana y otros seres que pueden caminar. Yo le soy muy necesario, pues yo me encargo de empujar al pie de Raza Humana y otros seres animados a la superficie de la Tierra Fuerza Normal, había escuchado al Señor Peso, Inercia y Gravedad y agregó, cierto lo que dicen todos ustedes, pero deberán tener en cuenta que si no fuera por mí, la Raza Humana se hundiría en la Tierra, yo soy la encargada de equilibrar el peso que tiene y dejarlo sobre la superficie de la Tierra. Si yo no existiera no habría ser en la Tierra que no se hundiera bajo su superficie. 
Fuerza Muscular, que también andaba por ahí, después de haber escuchado tan brillantes participaciones del Seño Peso, de Inercia, de Gravedad y su antecesor, la Fuerza Normal, no pudo más que agregar, muy cierto lo que dicen todos ustedes, pero, ¿podría caminar la Raza Humana y otros seres animados si yo no hiciera el intento de mover el pie de ellos? Verán que mi presencia es indispensable, sin mí es imposible cualquier intento de caminar, si no fuera por mí, lo único que sucedería es que la Raza Humana estaría igual que los árboles y las rocas, estaría parado y solo gracias al Señor Peso, Gravedad y Fuerza Normal no se elevaría ni se hundiría. 
La Raza Humana ya creía que tenía la respuesta a la pregunta que tantos seres le habían hecho y para la cuál no tenía argumentos que justificaran una buena respuesta Raza Humana, fue entonces a dar un paso para encaminarse a su casa y se resbaló quedándose en el mismo lugar, intentó dar otro paso y no podía. Entonces, pidió que le ayudaran para lograr avanzar. Fuerza Impulsiva, que aún no se retiraba, le dio un pequeño empujón y la Raza Humana salió rauda sin poder detenerse, afortunadamente para él se le interpuso un árbol y chocó con él y quedó con varias magulladuras. No entendía lo que sucedía. 
Inercia le dijo: Raza Humana, yo soy la responsable de que no te hayas podido detener, pero sugiero que escuches las palabras de ese que quiere hablar. 
Entonces, Raza Humana se paró y llamó a quien quería opinar también. 
Era Fuerza de Roce quien quería hablar. Y dijo: 
- Ya ves Raza Humana, ahora que te hice falta y que querías ignorarme no has podido siquiera sostenerte en un lugar, no pudiste empezar a caminar por más que el Señor Fuerza Muscular lo intentó, y ni siquiera con el Señor Peso y Gravedad pudisteis hacerlo, tampoco te ayudó la querida Fuerza Normal, solo Inercia colaboró y lo único que conseguiste fue chocar con ese árbol Inmediatamente continuó Fuerza de Reacción. Y yo, apenas veo que intentan moverte, mi hermano hace el intento, me personifico en el suelo, y gracias a Fuerza de Roce que impide que te resbales, yo ejerzo mi Fuerza de Reacción sobre tu pie. Y gracias a ello puedes moverte. 
Y ahora, la Raza Humana intentó moverse, y al fin pudo hacerlo. Fue a dar la mano, por agradecimiento, a todos los que colaboraron dándole los argumentos necesarios para la respuesta a la pregunta que tantos le habían formulado. 
Y así es que, desde entonces, la Raza Humana y otros seres animados, pueden caminar gracias a la gran familia de las fuerzas y otros amigos. 
Raza Humana se dio cuenta que para caminar tenía que agradecer al Señor Peso, a Gravedad, a Inercia, a Fuerza Normal, a Fuerza Muscular, a Fuerza de Roce y a los gemelos Fuerza de Acción y Fuerza de Reacción. 
Y así la Raza Humana siguió caminando por las calles, caminos, sendas y veredas de la Tierra.


  
         

Resumen del cuento # 7 (el reino de la reina masa)


Cuento  # 7
El reino de la Reina Masa

En el reino de la Reina Masa, como ha de suponerse, los habitantes son masas. 
Hay masas tan grandes como nuestro Señor Sol, y más grandes aún, también hay masas tan pequeñas como granos de arena, y las hay más pequeñas aún, hay masas en forma de pelota y también en forma de cuadrados, hay masas que se mueven y otras que están quietas, hay masas que se ven y otras que no se ven, en fin, sería muy largo enumerar todos las formas, tipos y tamaños de las masas del reino. La Reina Masa gobierna sin lugar a dudas el universo de lo finito y de lo infinito. Es la Sabia Naturaleza la que le ha dado tal misión. Y ella, la reina, cumple su tarea desde que empezó el tiempo y seguramente lo estará haciendo cuando el tiempo llegue a su fin Al poco tiempo de que Electrón, Protón y Neutrón empezaron a andar juntos por el reino, empezaron a corretearse unos a otros, no había quién detuviera sus jugarretas. Electrón siempre quería llegar primero a las distintas masas que iban a visitar, pero también quería lo mismo Protón, y, a veces, se ponían a discutir. Neutrón, que era muy amistoso, siempre hacía que Electrón y Protón se reconciliaran y volvían a las jugarretas Había unas masas móviles que decían que eso era el viento, pero no sabían que eran los súbditos fieles de la princesa Materia que andaban jugando por ahí. 

Otro día, se subieron a una masa larga y angosta, parecía una línea y tenía color metálico. Protón y Neutrón se marearon y les dio pánico moverse, sin embargo Electrón, que era el más pequeño y travieso, se puso a correr de un lado a otro, y una masa móvil grande que se dio cuenta del juego de Electrón, le llamó – al juego – electricidad. Y a Electrón le gustó el juego, pues podía producir efectos luminosos en unas masas frágiles y transparentes, que las masas móviles le llamaban ampolletas, y también efectos ruidosos en unas masas que las masas móviles le llamaban radio. 
De entonces que Electrón no puede abandonar el juego y las masas móviles tienen la electricidad en sus casas Las masas móviles grandes se dieron cuenta de la existencia de la masa Relativa y la examinaron cuidadosamente y así lograron comprender mejor algunos secretos del reino de la Reina Masa. 
Y, bueno, Materia, la princesa a la cual servían Electrón, Protón y Neutrón, decidió acompañarlos en un viaje por las masas del reino. 
Materia, igual que sus súbditos, se empezó a introducir en todos los cuerpos que tenía el reino de la Reina Masa. Y logró entrar a todos, sin faltarle uno siquiera. Tanto le gustó a la princesa Materia entrar a las masas que ahora entendía la felicidad permanente de Electrón, Protón y Neutrón. 
Desde entonces se dice que todos los cuerpos del reino de la Reina Masa tienen a la Materia en su interior. Las masas móviles dicen que un cuerpo tiene masa si en su interior se encuentra la princesa Materia Una vez, los amigos Electrón, Protón y Neutrón llamaron a sus hermanos, y se metieron muchos de ellos en un cuerpo y vieron que el cuerpo se hacía más grande, luego se metieron unos pocos en otro cuerpo y este cuerpo se hacía más pequeño. Desde afuera una masa móvil miró la entretención de los amigos y sus hermanos y dedujo: “mientras más electrones, protones y neutrones tenga un cuerpo, la medida de la masa del cuerpo donde están se hace más grande”. 
Y pasó el tiempo y ahora, tanto la princesa Materia como sus fieles súbditos Electrón, Protón y Neutrón y todos sus hermanos, se introducían a todos los cuerpos y les iban dando forma y medidas diversas. Las masas móviles, que casi no podían ver a los hermanos de Electrón, Protón y Neutrón, los confundían con la princesa Materia. 
Desde entonces es que las masas móviles dicen que los cuerpos con masa tienen a Materia en su interior y que, a su vez, la princesa Materia tenía electrones, protones y neutrones. 
Y, Electrón, Protón, Neutrón y la princesa Materia, siguen hasta el día de hoy jugando, felices y unidos, en todas las masas del reino de Reina Masa. 



Resumen del cuento # 6 (inercia)



cuento # 6
inercia


Todos creen que las primeras Olimpiadas se realizaron en Grecia hace muchos años atrás, y que de allí surgiría la primera Maratón. Pero nadie sabe que en realidad la historia es otra. 
Mucho tiempo antes de la supuesta primera Olimpiada, se realizó la verdadera primera Olimpiada. Se realizó en los campos del Jardín de lo Infinito y lo Finito, en terrenos del Sistema Solar. 
Los participantes más destacados, según se recuerda en los anales históricos de la eternidad, fueron: el Roce Cinético, que participó en el juego de bochas; la Fuerza de Reacción que participó en el primer partido de tenis que se tenga recuerdo y jugó la final con su afamado rival, su gemelo Fuerza de Acción; la Fuerza de Roce con el Aire, que compitió en el torneo de elevación de cometas; la Fuerza Impulsiva, que participó en el salto alto y después en el salto con garrocha. En fin, fueron muchos los atletas que dieron realce a esa Olimpiada que se realizó en los campos del Jardín de lo Infinito y lo Finito Rápida, partió con un ritmo parecido al de Velocidad. 

Inercia, sin embargo, partió con un lento ritmo inicial. 
Salieron del planeta y como éste no tenía atmósfera, tanto Velocidad como Rapidez fueron disminuyendo su ritmo debido a que la atracción gravitacional del planeta los atraía. Acelerada, en cambio, fue aumentando prontamente su ritmo de avance y pronto dio alcance a Velocidad y Rapidez. Inercia, que se había dado un ritmo suficiente para no ser afectada por la atracción gravitacional, avanzaba lentamente, pero avanzaba, aunque al poco andar sus competidoras la habían dejado bastante atrás Cuando las corredoras habían recorrido ya la mitad de la carrera, Fuerza de Acción estaba ganando a Fuerza de Reacción en el partido de tenis. Roce Cinético seguía haciendo puntos en las Bochas, Caída Libre seguía saltando en paracaídas, Fuerza Impulsiva dominaba ampliamente los saltos altos y los saltos en garrocha. En fin, todo transcurría con gran entusiasmo y alegría. 
Ya cuando estaban las atletas por llegar a la Tierra, empezaron nuevamente las dificultades para algunas de las atletas, especialmente para Velocidad, Rápida y Acelerada. 
Acelerada ya iba primera y al entrar a la atmósfera empezó a calentarse enormemente, debido a ello debió disminuir su ritmo para no quemarse. Estaba en eso, cuando Velocidad y Rapidez, que venían juntas, la sobrepasaron, éstas, debido a la atracción gravitacional de la Tierra pronto fueron aumentando sus ritmos. Inercia, tardo un poco más, pero también llegó a la entrada de la atmósfera terrestre. 
Y, la carrera no terminaba llegando a la superficie de la Tierra, tenían que, además, dar una vuelta completa hasta arribar al estadio olímpico del Jardín de lo Infinito y lo Finito. 
Como era de esperarse, llegaron primero, y juntas, a la superficie de la Tierra, las atletas Velocidad y Rápida, luego llegó Acelerada y por último Inercia. 
Por entonces, Roce Cinético y Fuerza de Roce con el Aire ya habían terminado sus respectivas competencias y, claro está, las habían ganado y ya lucían sus hermosas medallas en el pecho. 
Roce Cinético y Fuerza de Roce con el Aire, inmediatamente supieron que las atletas de la espectacular carrera, que daría término a las Olimpiadas, estaban llegando a la Tierra y fueron a impedirles todo movimiento ya que esa era su misión en la existencia eterna E Inercia ganó la última y más valiosa medalla de las primeras Olimpiadas que se tengan en el recuento de los anales de la eternidad. Dicen que después participó en otras competencias en distintos lugares y jamás fue derrotada. La gloria y reconocimientos alcanzados por Inercia jamás se olvidarán y perdurarán por siempre, hasta que el tiempo ya deje de marcar la historia pasada y futura. 
 

Resumen del cuento # 5 (gravedad)


cuento # 5gravedad


En un lugar muy lejano y cercano a la vez había un hombre que se había hecho conocido por inventar cosas inútiles. Le llamaban el señor deschavetado. Un día, viendo que la lluvia inundaba su entorno y que no tenía cómo impedirlo inventó un dispositivo que hacía que las gotas de lluvia en vez de caer hacia abajo caían hacia arriba. 
Los demás hombres estudiaron y analizaron el nuevo invento del señor deschavetado y vieron que con ese dispositivo los aviones se podían elevar más rápido y sin dificultad. Un día un afamado hombre, famoso por sus acrobacias en paracaídas fue a hacer una de sus gracias, pero se dio cuenta que no pudo practicar el paracaidismo. Las alas delta se elevaban y se perdían sin retornar, los futbolistas no podían patear la pelota sin que saliera de los estadios. Un señor que se hacía llamar Gravitón, y que también era un conocido locutor de radio y televisión, encontró que el nuevo invento del señor  era incomprendido y hacía que la gente se confundiera y también se perdiera en el espacio. Llamó a toda la población y les invitó a un concurso, aquel que encontrara un dispositivo que anulara el dispositivo del señor deschavetado sería premiado con la mano de su hija, la hermosa Gravedad. 
Y pasaba el tiempo y la gente no podía ya levantar un pié sobre la Tierra pues terminaba elevándose en el aire Los inventores de motores para bajar y cuerdas para amarrar las cosas que suben reclamaban la mano de la hija de Gravitón, pero el decía: ¡no señores!, el invento debe ser tal que la gente y las cosas se comporten en forma natural, como siempre solían hacerlo. Además ustedes inventaron esas cosas para ganar dinero, pensaron solo en como llenar sus bolsillos y no en cómo hacer feliz a la gente. 
Y fue entonces que apareció un señor que se hacía llamar Leydela. 
Leydela ideó un dispositivo que hacía que todo cuerpo que tuviera masa se atrajera entre sí. 
Primero lo aplicó con una manzana que había en un árbol. Convocó a toda la gente y a todos los medios de difusión para que vieran el uso de lo que había ideado. 
Entonces, tomó una tijera, cortó la ramita que sostenía la manzana y, ¡OH sorpresa!, la manzana cayó para abajo y no para arriba como ya se había hecho normal. 
El poder de los inventores de los motores para bajar y de las cuerdas para amarrar era tan grande que lograron detener la aplicación del invento del señor Leydela durante mucho tiempo. 
Pero, poco a poco la gente se empobrecía y ya no podía comprar motores para bajar y cuerdas para amarrar. Y nuevamente empezó a perderse gente que se iba al espacio y otras cosas que seguían el mismo camino. Muchas especies animales empezaron a extinguirse. 
Y no sabemos si fue al comienzo o al final de los tiempos cuando por fin la gente se dio cuenta de que el invento del señor Deschavetado no resultó ser todo lo bueno que al comienzo se creyó. 
La gente protestó, hacían reuniones y sacaban declaraciones. La gente ya no resistía más Entonces Ley dela fue convocado por la autoridad y a petición de ella aplicó el dispositivo, por él diseñado, a todo el mundo. 
La gente al fin pudo saltar sin perderse en el cielo, las vacas dejaron de volar y la lluvia volvió a mojar la Tierra. 
Gravitón llamó a Ley dela y le entregó la mano de Gravedad en una hermosa ceremonia. Desde entonces Ley dela y Gravedad empezaron a ser conocidos como Ley de la Gravedad. Y la humanidad volvió a ser feliz. 
Los inventores del motor para bajar, rediseñaron el aparato y lo rehicieron como motores para subir. Desde entonces se han hecho más ricos aún. 
Ahora, el hombre no puede vivir si no es por la buena acción de la pareja llamada Ley de la Gravedad. 

Resumen del cuento # 4 (acción y reacción)


cuento # 4
acción y reacción

Hace algún tiempo, en un lugar no muy escondido sucedió que la señora Fuerza contrajo matrimonio con uno de los herederos del trono del reino de los reinos, cuyo nombre no revelaremos por ahora. 
El matrimonio se fue a vivir en el universo que abarca todo lo conocido y también lo desconocido. 
Como regalo, los padres del heredero le dieron a la señora Fuerza y su esposo un viaje de luna de miel a uno de los lugares más hermosos del universo: el Sistema Solar o también llamado el “jardín del universo”. 
De entre todos los lugares del jardín del universo, se quedó a vivir en la casa más hermosa de todas: la Tierra. 
Desde la Tierra la señora Fuerza su puso a cultivar su jardín: las estrellas y los planetas. Cada uno de los hijos e hijas se preocupó, junto a su madre Fuerza, de cuidar el universo y todos sus habitantes. Su esposo, el heredero al reino de los reinos, gracias al afortunado casamiento con la señora Fuerza aumentó sus responsabilidades. Y como señal de gratitud dejó en manos de su señora la administración y cuidado del movimiento de todo ser que habitaba en el universo
buenos gemelos, Acción y Reacción se parecían en todo, eran del mismo tamaño, del mismo color, vestían la misma ropa, en fin, eran iguales. 
En un principio los hijos Acción y Reacción eran muy unidos y alegres y andaban siempre juntos. Hacían jugarretas a todo el mundo. 
Cierta vez, un día que andaban jugando por el patio de la casa, la Tierra, Acción golpeó una pared y Reacción le devolvió el golpe a la pared y así a la pared nada le sucedió. Un día, Acción se personificó en una niña y Reacción en un niño. La niña empujó al niño, y el niño, debido a que Reacción estaba en él, empujó a la niña. La señora Fuerza vio lo que estaba sucediendo con Acción y Reacción y pensó que ya había crecido lo suficiente y decidió llamarlos Fuerza de Acción y Fuerza de Reacción. 

Y así fueron viviendo Fuerza de Acción y Reacción. 
Ante los ojos de todos eran iguales, tenían el mismo tamaño, pero siempre actuaban sobre cuerpos diferentes, actuaban en una misma línea pero siempre en sentidos contrarios. Otro día, Acción se personificó en la Tierra y Reacción en la Luna. La Tierra atrajo a la Luna y Luna, por Reacción, atrajo a la Tierra. Desde entonces que la Tierra y la Luna se atraen con la misma fuerza. Y, bueno, así fue pasando el tiempo y ocurría que cada vez que Fuerza de Acción actuaba, también lo hacía Fuerza de Reacción. 
La señora Fuerza viendo que Fuerza de Acción y Fuerza de Reacción se comportaban dignamente y que ya no entorpecían su tarea de administrar los movimientos del universo un día los mandó a recorrer el universo, para que conocieran los amplios y vastos paisajes que eran de dominio de ella y del heredero del reino de los reinos. 
Fuerza de Acción y Fuerza de Reacción fueron por el universo y, jugando como ya habían aprendido a hacerlo, dieron más armonía aún a esa gran casa que cobija todo lo existente. 
Al cabo de cierto tiempo Fuerza de Acción y Fuerza de Reacción volvieron a la Tierra y siguieron sus apacibles y dichosas vidas. 
Desde entonces es que Fuerza de Acción y Fuerza de Reacción son parte de todas nuestras acciones. Siguen siendo inseparables. Solo se les puede diferenciar viendo que si Fuerza de Acción va en un sentido, Fuerza de Reacción va en el otro. Y, como lo dispuso Fuerza, la hermosa madre de ellos, siempre actúan cada uno en uno de los cuerpos que están en acción. 


Resumen del cuento # 3 (fuerza de roce)



cuento # 3
fuerza de roce

Esta es la historia del tiempo, que empieza cuando la familia de las fuerzas de roce no existía. Incluso, dicen, que la princesa Gravedad aún no existía. 
Hace tiempo. Mejor dicho: hace mucho tiempo, cuando el reloj aún no marcaba el tiempo habían solo Estrellas y, entre ellas, el Señor Sol. 
No había contacto entre ellas, las estrellas, de tal forma que sin mayor esfuerzo perseguían un destino preestablecido, tampoco había aire que las obligara a tomar formas extrañas para desplazarse.
Las estrellas vagaban por un extraño fluido que no era fluido: el espacio. Eso, el espacio que no ha sido, aún, conquistada por la Reina Masa. En este espacio las estrellas vagan, alumbrándose por sí solas el camino por andar. 
Pero, sucedió lo que nadie esperaba, algo imprevisto. 
El Señor Sol veía que el tiempo transcurría y siendo alegre y dinámico estaba aburrido de estar solitario, veía con pesar el hecho de que los integrantes de su familia se estaban alejando entre sí. Y decidió un día desprenderse de parte de su cuerpo. Lo hizo y lo dispersó en su entorno y así nació la familia de los Planetas. Y para que no tuvieran su propia experiencia, a los Planetas que estaban más alejados les dio acompañantes que no les hicieran la vida tan triste. Así nacieron las Lunas. Y para juguetear, de vez en cuando, dispersó pequeñas partes de su cuerpo creando los Cometas y los Asteroides. Así fue que nació su propia familia, que hoy los hombres le llaman el Sistema Solar. 
Y así fue que la Tierra se fue quedando sin habitantes. 
La Tierra pensó así misma: “si esto sigue sucediendo todo se va perder, taparé el océano de piedras y los árboles se me escaparán, ¡algo tengo que hacer!”. 
Fue donde su padre, el Señor Sol y le contó su drama, pero el Señor Sol nada le pudo recomendar ya que no entendía lo que la Tierra le estaba contando. 
Por consejos de su Padre, la Tierra fue donde la Sabia Naturaleza y ésta, después de escucharlo, le dijo: “querida Tierra, yo te solucionaré el problema, vuelve a tu lugar, nada temas, pronto verás que todo objeto que quiera moverse del lugar que ocupa en tu superficie será reconvenido y llamado a no alejarse demasiado”. 
Y así fue que la Sabia Naturaleza le dio a la Tierra una extraña familia que la habría de acompañar para siempre: la familia de las Fuerzas de Roce. 
A partir de entonces, los cuerpos que querían moverse en la Tierra, tenían que hacer un esfuerzo para iniciar el movimiento, era la Fuerza de Roce Estática la que impedía que se empezaran a mover, no se sabe a ciencia cierta que si la Estática era la mayor de las hermanas Fuerzas de Roce. 
Los habitantes de la Tierra, no encontraron forma alguna de engañar a las Fuerzas de Roce, siempre se hicieron presentes, nunca dejaron que un cuerpo de la Tierra se moviera libremente como las estrellas. 
Y así fue que los habitantes de la Tierra tuvieron que reconocer a la Sabia Naturaleza como la más grande entre todas las grandes. Por fin la Tierra y sus habitantes no se iban a alejar y perderse en algún lugar, estarían siempre cercas entre sí, y los obligaría a tener que vivir como familia. Y así se crearon las familias de habitantes de la Tierra. 
Y, entre las familias, estaba la familia de los Hombres. 
Y los Hombres dijeron: “gracias Sabia Naturaleza, por ser tan sabia”.