cuento # 1
luna
Había una vez un famoso vector, aburrido porque
no se le consideraba el sentido decidió viajar a la Luna, para ver si ahí, en
ese lugar, si habían seres que lo consideraran en plenitud. Los enanitos
verdes le dijeron al vector: "no te
ofendas, pero aquí también hay seres que se parecen a ti, pero nosotros los
llamamos simplemente "flechas", así nadie se confunde ".Sin embargo, he visto que hasta el
terrícola más simple, me utiliza correctamente, muchas veces ni siquiera me
conoce, ni sabe de mi existencia. Permanezco oculto para miles y miles de
personas, grandes, más grandes, chicos y más chicos, sin embargo, me usan y
abusan. Mira enanito verde, por ejemplo: a un niño terrícola lo envía su mamá
terrícola a comprar un crédula (algo nuevo, que recién apareció en el mercado)
y le dice: andate en la dirección del viento y cuando llegues a la esquina toma
el sentido de la aurora boreal pues ahí está lo que te pido, y el niño entendió
muy bien el mensaje y no se perdió. El enanito verde le dijo: “no te apenes,
verás como aquí en la Luna te vamos a querer como te mereces” y el vector, muy entusiasmado, se quedó a vivir en
la Luna
Y no pasaron más de dos eclipses y ta ta ta tan.
Las campanas doblaron el vector se prendó de la Luna y aceptó vivir con ella para el resto de sus días o para la eternidad, lo que llegue primero, y así el vector y la luna fueron felices para siempre.
Y no pasaron más de dos eclipses y ta ta ta tan.
Las campanas doblaron el vector se prendó de la Luna y aceptó vivir con ella para el resto de sus días o para la eternidad, lo que llegue primero, y así el vector y la luna fueron felices para siempre.

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